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Edición revisada · MMXXVI

El espejo de ti mismo

Veinticinco preguntas de 1943 que siguen acertando. Te retratan a ti, y luego te dicen si tus amigos te conocen de verdad.

elespejodetimismo.com
Qué es esto

Un libro de 1943 que sigue acertando

En 1943 un tal doctor S. Klauser publicó en Barcelona un juego de sociedad: veinticinco preguntas, cinco grupos, y sesenta y cuatro retratos posibles. Tuvo trece ediciones. Tus abuelos lo jugaban en las meriendas para averiguar cómo eran sus amigos y esa persona que les gustaba.

Esta es la edición revisada. El doctor no ha cambiado de opinión sobre ti. Solo de siglo. Las preguntas ahora hablan de tu vida, pero miden exactamente lo mismo que medían entonces.

Y siguen acertando, que es lo que da un poco de miedo.

Esto es un homenaje. El original está entero, tal como lo publicó el doctor, con su fumoir y su budoir, por si quieres jugar al que jugaron tus abuelos.

Basado en «El espejo de ti mismo», de S. Klauser. Editorial Surco, Barcelona, primera edición de septiembre de 1943. Trece ediciones hasta 1959.

Antes de empezar

Tres reglas

Contesta rápido. Lo primero que pienses es lo que eres. Lo segundo ya es lo que te gustaría ser.

Si dudas, es que no. Sin excepciones.

No hay respuestas buenas. Hay sesenta y cuatro retratos y todos tienen algo que duele.

Cuestionario
El doctor S. Klauser

El examinador aguarda

Son dos cuestionarios distintos. Miden cosas distintas, como en el libro original.

El espejo de otro

¿Crees que la conoces?

Contesta las veinticinco por ella, como si fueras ella. Te saldrá el retrato que tú le harías.

Y luego se lo mandas, para que conteste ella misma y veáis quién tenía razón.

Se queda en tu móvil. No lo guardamos en ningún sitio.

Lo primero que se te pase por la cabeza.
Si dudas, es que no.

Formando la clave
Tu clave
El espejo de ti mismo · Edición revisada
Retar

Reta a quien crea que te conoce.

Tu mejor amigo. Tu hermana. Tu madre. Tu ex, si te atreves.

  1. Cada uno contesta las veinticinco como si fuera tú, sin ver antes lo que has puesto. Al terminar, los dos veis las 25, una a una.
  2. Al terminar te devuelve su veredicto. Tú lo abres y se suma solo.
  3. Con uno ya tiene gracia. Con tres se abre además el retrato que te hace la mayoría.

Se queda en tu móvil. No lo guardamos en ningún sitio.

Te reclaman como juez
El doctor S. Klauser

Contesta lo primero que se te pase por la cabeza. Si dudas, es que no. Al terminar, y no antes, sabrás en qué has acertado.

Tu veredicto

Firma

Pon tu nombre para que sepa quién le ha retratado. También puedes mandarlo sin firmar: el veredicto cuenta igual.

Firma

Se queda en tu móvil y viaja solo dentro del enlace que mandas.

El espejo de ti mismo · Edición revisada
Veredicto enviado

Cuando abra tu enlace, tu veredicto se sumará a su tribunal. Con tres, se le abre el retrato que le hace todo el mundo.

Tu tribunal
Quién te ha juzgado
Han contestado por ti
El doctor S. Klauser

Puede que te conozca bien. Puede que no tenga ni idea. Contesta tú las veinticinco y te digo pregunta a pregunta en qué acertó y en qué se equivocó.

Un momento

¿Seguro que quieres repetirlo?

Si vuelves a contestar, tu retrato cambia. Pero los veredictos que ya tienes siguen siendo sobre las respuestas de antes, y así se seguirán puntuando. Quien todavía no te haya contestado te juzgará sobre aquellas.

No se pierde nada. Simplemente convivirán dos versiones de ti, y conviene que lo sepas.

Tu tribunal

Todavía no te ha juzgado nadie.

Tu tribunal se abre con tres veredictos. Manda el espejo y empieza a contar.

Cada persona contesta las veinticinco como si fuera tú, sin ver tus respuestas, y te devuelve su veredicto. Tú lo abres y se suma solo.

Las veinticinco

Te han retratado
El doctor S. Klauser